Desde el año 1998 y siguiendo una antigua tradición, la Cofradía volvió a montar después de muchos años un altar en la plaza de San Bartolomé con motivo de la procesión del Corpus Christi. Se trata de un altar de estilo barroco, que recreando los que durante siglos se han montado en la ciudad de Murcia para tan magno acontecimiento, pretende dignificar el discurrir del Santísimo Sacramento por las calles de nuestra ciudad. Cada año se cambia la advocación a la que se dedica el altar, habiéndolo presidido hasta ahora y entre otros, San José, San Sebastián, La Santísima Virgen del Olvido, San Antonio, Santa Lucía y otros muchos.